sábado, 19 de febrero de 2011

Paradero del olvido

Paradero del olvido.

Anduve un camino de luces en naufragio,
me perdí en el horizonte del labio patricida.
Inundado de aguas más espesas que la furia,
entre sus cabellos de ángel negro
duermo este insomnio
-abjecto aerolito huérfano-.

Un instante después nace una estrella
en la garganta tensa de la noche
entre sus lunas de púpuras vestidas,
con alhajas de cósmico deleite
la estrella que ha nacido lanza un grito
de luz inescrutable
a mis ojos de tímidas pupilas.

Despierto en medio de la orgía de luces
y sombras confundidas.

Una noche más me abracé a tu ausencia
una noche más dormí en la isla oscura
donde me dejaste con un solo tiro de saliva
y tu última caricia.
Ese ha sido el destino de mi navegar
dormir cuando despiertas
soñar con que regresas
aunque no vuelvas ni en forma de recuerdos
a mis sueños
donde sueño
atado a la cama del hastío.

Aprendí el canto de la ausencia en esa cama...
aprendí el lenguaje secreto del corazón atravesado por la duda.
Jamás conoceré otra orilla
que la de este olvido que se olvida
de olvidarme si me olvido que olvidar no esta en la vida.



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