viernes, 5 de noviembre de 2010

Advertencia (Reglas del juego) de "2509 km"

Advertencia

Que nadie inicie un juego si no está dispuesto a perderse,
No se erguirán más imperios en la noche
Hasta que no se rebelen las máscaras.
Que nadie encienda un fuego si no es con su propia chispa,
No arderan otras cosas más que las palabras,
Ardera el incendio de lo oculto.

Pudiendo acercarnos a las cosas,
Damos vueltas alrededor de ellas
Profiriendo nuestro ser copulativo,
Y el humano es coito perpetuo,
Unido por dos términos :
Masculino y femenino,
Sin método preciso de acercarse,
Ni destino determinado de lograrse,
Se extiende entre ellos la poesía,
Las palabras y las cosas,
Se extiene entre ellos el beso melancólico del agua,
Una humedad que portan en sus sexos,
Que forma ríos que arden en sus venas ;
Pudiendo acercarse al mundo
Se dan la espalda.

Más ¿quién podría ver el pájaro en vuelo ?
Si se deliza entre un canto de nube,
Ebrio de azul,
¿quién dejará al pájaro ser nube,
A la nube ser cielo, y al cielo mano ?
¿Quién tocará con esa mano
La mano que le extiende el horizonte ?
Sólo el silencio recrea el movimiento,
Sólo el silencio entiende al tiempo,
Sólo el silencio habita en el espacio.

Pero ese ser copulativo de lo humano,
Habita el mundo con poesía,
Transforma el silencio en su planicie
Para erguir en lo abierto su coito.

Que nadie ponga el punto final a una mirada
El ojo rompe el ojo que lo mira
Y en ese reflexión se extiende el mundo.
Que nadie busque su patria en las palabras,
Dando la espalda al horizonte,
Que nadie cierre sus ojos con palabras.

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